Apuntes de Homero León DíazRevista El Locutor, año 1, edición #6, páginas 6-8Marzo 1983.
Homero León Díaz
El 18 de abril de 1938, por disposición del gobierno dominicano se realizó el primer examen de locutores. El mismo se realizó en el local de la emisora oficial HIX, situado en la avenida José Trujillo Valdez, hoy avenida Duarte. El jurado examinador estuvo compuesto por los señores don Román Saladín, director del servicio de Radio-Comunicaciones, don Manuel Emilio Nanita, director general de comunicaciones, como supervisores; y don Andrés Cordero Puello, Guarionex Saladín, y el Bachiller Mario Vallejo, como miembros del jurado examinador. Cuarenta y nueve locutores de todas partes del país asistieron a este examen. Este acontecimiento es, sin lugar a dudas, el más importante hito de la profesión, ya que por medio del mismo se reconoce oficialmente al locutor dominicano. Los que fueron aceptados porque calificaron fueron declarados LOCUTORES DE RADIO, por buena voz y expresión clara y correcta del idioma castellano. Para esos mismos días se puso en uso el primer reglamento de nuestra profesión y el mismo fue confeccionado por el entonces Secretario de la Comisión Nacional de Espectáculos Públicos y Radiodifusión, señor Luis Augusto Caminero, el mismo periodista que es hoy editor de la útil revista Bohío Dominicano y presidente de una importante asociación de turismo. El reglamento, conocido en una época difícil para nuestro país, tendría algunas fallas, pero las mismas deben ser atribuidas a razones del estado de cosas imperantes en la República Dominicana en esos tiempos. Durante mi paso por la CNEPR, asesorado por distintos hombres de la profesión, preparé un reglamento para sustituir el 824, pero encontré tantos obstáculos que fue necesario desistir de dotar a la Comisión de un reglamento verdaderamente funcional. El 21 de diciembre de 1960 se fundó en el Pabellón de una casa licorera, en la entonces Feria de la Paz y Confraternidad del Mundo Libre, la Asociación Dominicana de Locutores con la siguiente directiva: Homero León Díaz, presidente; Dr. Bruno Pimentel, vice presidente; Luis Rafael Díaz (Lilín), secretario; Luis Ramón Rodríguez, secretario de actas; Thelma Nurys Espinosa, tesorera; Freddy Mondesí, Manuel Antonio Rodríguez, Isaías José Hernández, Hilda Colón y Darío Aracena, vocales; Pablo Rosso Pérez, Delegado en el Sur; Rafael L. McDugal, delegado en el Cibao; Ulises Reynoso, delegado en el Cibao Central; Irvin Alberty, delegado para el Sur. A esta agrupación se le dio carácter fiestero. Todos los domingos se realizaban actos en los cuales se bailaba, se comía y se bebía y, nada más. Esta sociedad, con unos 101 miembros, parecía que iba a lograr la unificación de nuestro sector social, pero no fue así. El 30 de mayo de 1961 se produjo la muerte de Trujillo y toda actividad quedó eliminada. El presidente de la Asociación, quien esto escribe, fue reducido a prisión con la acusación de estar involucrado en la trama que dio término a la dictadura. Al ausentarme del país, después de haber sido puesto en libertad, asumió la presidencia el Dr. Bruno Pimentel, pero la situación del país no estaba para asociaciones y este nuevo intento fracasó, como los anteriores, aunque por motivos diferentes. No fue sino hasta 1961, cuando volvió a hablarse de la constitución de una asociación de locutores; ello fue en los momentos difíciles que siguieron a la decapitación del régimen de Trujillo. En enero de 1961 se fundó en los estudios de La Voz del Trópico la llamada Asociación Nacional de Locutores en una reunión masiva a la cual concurrieron más de 40 locutores de la ciudad y algunos del interior. La motivación principal fue protestar contra el gobierno que presidía el Dr. Joaquín Balaguer por la CLAUSURA de la emisora en la cual estábamos reunidos. Aquella misma noche se escogió una directiva la cual quedó presidida por Homero León Díaz, como presidente y Dr. Bruno Pimentel, como vice presidente. Desafortunadamente no recordamos quienes fueron los demás integrantes de esa directiva. Después de juramentada la directiva de la naciente asociación se procedió a tratar el asunto de la suspensión que pesaba sobre la emisora. En 1962 se constituyó en esta ciudad la FEDERACIÓN DOMINICANA DE LOCUTORES. Esta "Federación" se fundó en uno de los estudios de La Voz Dominicana, y el solicitante tenía que llevar una hoja impresa con la cual se confirmaba que "Hago constar que desconozco la existencia de cualquier entidad similar, fundada en Santo Domingo". Esta "Federación" fue algo excepcional. Se formaba una "Federación" sin ninguna asociación apéndice. El locutor Luis Ramón Rodríguez posee gran arte de las solicitudes firmadas por los "federadores". Nula o casi nula fue la actuación de esta organización. El 8 de enero de 1962 se funda AMUCABA, la Asociación Nacional de Músicos, Cantantes y Bailarines, y en julio de 1966 se crea la SECCIONAL DE LOCUTORES de esa entidad. Este es tal vez el primer paso verdaderamente serio que se hace para que el locutor dominicano tuviera un organismo representativo. El jueves 17 de julio de 1972 un grupo de locutores gestan una asociación o círculo de locutores; ellos eran: Rafael Martínez Gallardo, Bruno Pimentel, Pedro María Santana, Ercilio Veloz Burgos, y Mario Báez Asunción. La idea inicial era formar una especie de club en el cual los locutores pudieran reunirse y fraternizar. Ese día, en una reunión celebrada en el Hotel Napolitano, se trataron asuntos relacionados con la idea de crear el Círculo de Locutores Dominicanos. A esa reunión asistieron: Rafael Martínez Gallardo, Bruno Pimentel, Homero León Díaz, Ercilio Veloz Burgos, Rafael Gómez Acevedo, René Martínez, Héctor Quezada, y Hugo adames, como observador de Amucaba. Apuntes de Homero León DíazRevista El Locutor, portada: Teo VerasAño 1, edición #6, páginas 6-8Marzo 1983.